Textura cálida en tono marfil con sombras suaves de hojas proyectadas por luz natural

Consultoría de marketing

El marketing no necesita más estructura.Necesita criterio.

Soy consultora de marketing: entro, pienso el negocio en términos de objetivos y recursos, y organizo la estrategia que los conecta.

Dos errores habituales

Y ninguno de los dos tiene que ver con el presupuesto

Error 1

Un organigramacomo garantía de éxito

Muchas empresas creen que los resultados dependen de tener, desde el principio, un equipo grande y todo tipo de agencias: comunicación, SEO, ads. Todo lo que tiene una multinacional.

Lo que necesitan no es estructura: es criterio. Alguien que analice el negocio, plantee la estrategia y organice los recursos.

Los recursos entran cuando la necesidad lo justifica y las ganancias lo soportan. No al revés.

Error 2

El coste invisible de que marketing y ventas midan cosas distintas

Marketing no es el escaparate. Es lo que decide si tu equipo comercial parte de cero en cada llamada o entra en una conversación que ya estaba empezada.

Marketing sin ventas

El coste de medir solo campaña

Marketing optimiza lo que puede ver: CPL, CTR, volumen. Ninguna de esas métricas dice si el lead cierra. El resultado es un embudo que rinde bien en el informe y mal en la caja: se compra volumen barato que el equipo comercial no puede convertir, y el CAC real sube mientras el CPL baja.

Ventas sin marketing

El coste de vender en frío

Sin demanda preparada, cada comercial dedica la primera mitad de la conversación a justificar por qué existes. Eso alarga el ciclo, presiona el descuento y hace la previsión poco fiable. El mismo equipo, con la misma capacidad, cierra menos y más tarde.

Mini caso · campaña de captación

Antes

CPL bajo

El informe de campaña sonreía

CAC real ↑

El coste de adquisición subía en silencio

Después

Cruce con ventas

La fricción apareció en la fase de cierre

CAC ↓

Segmentación ajustada con criterio comercial

El problema no era la generación de leads. Era que nadie había cruzado los datos de campaña con lo que pasaba en la fase de cierre. Al ajustar la segmentación con criterio comercial, el coste de adquisición empezó a bajar.

No vendo horas, vendo criterio

Durante años pensé que ser mejor en marketing era saber más de marketing: más canales, más herramientas, más metodologías.

Las conversaciones que cambian un negocio no van de eso. Van de rentabilidad, de prioridades, de qué es capaz de sostener tu equipo. Mi trabajo es decidir qué merece la pena hacer, antes de decidir cómo se hace. Y ejecutarlo cuando hace falta.

  • Rentabilidad por canal
  • Prioridades y foco
  • Capacidad operativa
  • Arquitectura de marca
  • Procesos comerciales
  • Coordinación interdepartamental

La solución

La tercera vía

No se trata de elegir entre montar una estructura grande o no tener nada. Se trata de que la estrategia entre desde el primer euro, no cuando ya hay presupuesto para justificarla.

Si tienes un problema de negocio real y margen para decidir, hablemos.

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No trabajo con todo el mundo, y es a propósito

El volumen no mejora el trabajo, lo diluye. Trabajo con pocos proyectos a la vez porque el criterio requiere contexto, y el contexto requiere tiempo dentro del negocio.

Antes de empezar necesito ver tres cosas: que haya un problema de negocio real y no solo una lista de tareas pendientes, que exista margen para decidir y no solo para ejecutar, y que la conversación sea directa con quien toma las decisiones.

Cuando falta alguna de las tres, lo digo. Es más honesto que facturar un proyecto que ya sé que no va a mover el negocio.

Cuéntame de tu proyecto

También puedes escribirme directamente a lydia.sanz@lavire.es

Lydia Sanz Aznal, consultora de marketing

Consultora de Marketing

Sobre mí

Por qué salí para ayudar desde fuera

Llevo en el mundo startup desde los 22 años. Hace 4 años compaginaba el rol de CMO en empresa con proyectos externos, hasta que decidí dar el salto a la consultoría propia.

La motivación siempre ha sido la misma: ver crecer marcas y formar parte de sus comienzos.

El giro de criterio llegó cuando el CMO salió de la empresa y mi interlocutor directo pasó a ser el CEO. De repente, me senté en las conversaciones de negocio. Hasta entonces me quedaba en el qué ejecutar: cómo conseguir X leads. A partir de ahí empecé a ver el contexto completo detrás de esos números: el impacto en negocio, la rentabilidad, las prioridades, los motivos reales detrás de cada objetivo.

Entendí que el valor real no está en ejecutar campañas. Está en el criterio que hay detrás: qué merece la pena hacer, con qué recursos y en qué orden.

— Lydia Sanz Aznal

Si quieres asegurar el retorno de un lanzamiento o necesitas que tu marketing responda a los objetivos del negocio, hablemos.